México, Puebla: Lugar de experiencias, culturas y aprendizajes


María Belén Ramírez, alumna de Bioingeniería, de la Facultad de Ingeniería de la UNER, nos cuenta acerca de su experiencia en el programa de intercambio JIMA.

Comienzo

Durante el segundo semestre del año 2013 participé del programa de intercambios que mantiene la Universidad Nacional de Entre Ríos  con algunas universidades mexicanas, en este caso particular, con la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).

La intención de la crónica,  es comentar algunos detalles acerca de mi experiencia, cumpliendo con mi compromiso al momento de entrar en el programa, y proporcionando alguna información tanto a quienes participarán en el futuro como a los organizadores del mismo.

En mi caso, la experiencia no comenzó en el arribo a la BUAP, sino muchos antes, en el momento de postularme al intercambio. Decidir qué materias y en qué carrera cursar aquello que me interesaba no fue tarea fácil, ya que esta universidad no ofrece entre sus carreras Ingeniería Biomédica o Bioingeniería, más aún cuando no se tiene a disposición, en la página web de la carrera, el programa de la materia que nos interesa. Luego, también fue interesante el proceso de redacción de la carta de motivaciones como también el pedido de recomendación académica por parte de algún profesor de la casa de estudios y finalmente la entrevista personal; son actividades que no frecuentamos y por lo tanto aprendemos viviéndolas, desde mi perspectiva esta parte del proceso resultó muy positiva.

En mis primeros días como estudiante de intercambio, no hubo mayores complicaciones. Las personas encargadas de los estudiantes de intercambio, ya sea de la oficina de Relaciones Internacionales como aquellas responsables de recibirnos en cada facultad, fueron siempre muy cordiales, en las sucesivas reuniones y encuentros siempre a disposición de nuestras necesidades e incertidumbres que no eran pocas. Allí, en esas primeras reuniones oficiales y extraoficiales empezamos a crear los lazos con aquellas personas que compartiríamos clases, comidas, encuentros, viajes, hogar, etc.

 

Experiencias del lugar

Puebla es una bellísima ciudad, su gente es realmente muy bonita. Recibí ayuda, consejos y hasta alojamiento de su gente siempre que necesité. Esto es algo que me gustaría destacar como una de las cosas que más marcó mi vida en esta experiencia: la hospitalidad y amabilidad de los mexicanos que me crucé en el camino durante estos 5 meses allí. Inolvidable enseñanza.

Con respecto a la solvencia que la BUAP ofrece a sus estudiantes becados vale aclarar que el monto es justo para alojamiento, comida, transporte y gastos académicos. Cada estudiante es responsable de buscar por su cuenta un lugar para vivir, ya que la BUAP no cuenta con residencias universitarias oficiales. Sin embargo desde la oficina de RRII se pone a disposición un listado de lugares para vivir, frecuentemente aloja intercambistas y están en contacto con la universidad por cualquier inconveniente. Así, de algún modo, la universidad ‘garantiza’ la seguridad de sus estudiantes conociendo a quienes prestan servicios de estadía durante el período. En mi caso particular, viví en el centro de la ciudad en un departamento compartido con otras 2 personas más, éste lugar había sido alquilado previamente a estudiantes de intercambio. Con respecto a la comida, en general no es algo costoso y eso fue bueno, ya que la BUAP no cuenta con comedor universitario. El transporte hacia la universidad lo hacía en transporte público o en algunas ocasiones en el transporte propio de la universidad cuyo costo se reduce a la mitad con respecto al público y es exclusivo para estudiantes. Éste servicio me pareció de gran utilidad para la economía del estudiante, ya que además de su menor costo, sus recorridos abarcan gran parte de la ciudad. Como estudiante becada no aboné matrícula o inscripción a materias, sólo fue necesario abonar el carnet universitario que tiene múltiples beneficios, no sólo dentro de la universidad y sus instalaciones, sino también fuera de ella, como en entradas a museos, exposiciones, eventos y espacios culturales, etc.

Este pasado semestre cursé 4 materias en la BUAP, 2 en la Facultad de Ciencias de la Electrónica: Control II y Control III y 2 materias en la Licenciatura en Biología: Biofísica y Métodos de Investigación en el Laboratorio I.

Realicé, las últimas semanas, algunas actividades de investigación en el laboratorio de Neurobiología del BUAP, a cargo del Dr. Salvador Galicia Isasmendi quién fue mi profesor en Biofísica, en la Lic en Biología. Realicé una capacitación para el curso de Métodos de Investigación: un curso de manejo y vías de administración en ratas de laboratorio, organizado por el bioterio de la Escuela de Biología de la BUAP.

Además, participé en el COCOTRÓN 2013 (http://hiperc.wordpress.com/cocotron-2013/), un concurso de animatrónicos que se realizó en el Complejo Cultural de la BUAP, en el mes de Octubre, junto a 2 compañeros de la Fac. de Ciencias de la Ingeniería, representando a la misma.

También tuve la oportunidad de escribir un artículo en el boletín mensual ‘Estudiantes’ de la BUAP (http://issuu.com/buap/docs/estudiantes_201web)  relatando acerca del deporte que practico aquí, Hockey pista, que no es una disciplina muy común en México. Y junto a mis compatriotas, preparamos un stand representando nuestro país y nuestras universidades en el  Encuentro Latinoamericano de Estudiantes de Historia (ELEH), Puebla, México 2013, realizado también en el Complejo Cultural de la BUAP.

Con respecto al nivel académico y la infraestructura de la BUAP se puede decir que es diferente a la UNER. La infraestructura de las facultades en las que estuve es realmente imponente, existe un campus universitario (CU) dónde se encuentran la mayoría de ellas, además de la completísima biblioteca central y un área de deportes, no menor, con canchas y gimnasios de muchas disciplinas. En nivel académico, según mi opinión, el estudiante de Bioingeniería tiene una sólida base que le proporciona el ciclo básico y fuertes herramientas matemáticas, físicas, lógicas que marcan diferencia respecto del estudiante mexicano. Si nos referimos ahora a la puesta en práctica en sí de estos conocimientos, es allí donde el estudiante de la BUAP sobresale, según mi criterio. Es realmente muy marcada nuestra formación teórica por sobre la práctica. Entiendo que estas diferencias responden a todo un modelo dónde la universidad cumple, dentro de la sociedad, un rol diferente en cada país.

Conociendo otros lugares

Durante mi estadía  y una vez finalizado el semestre tuve la oportunidad de conocer este precioso país, estuve en, aproximadamente, 30 ciudades de 14 estados de los 32 que en total tiene México. Desde el centro hacia el sur, y de Atlántico a Pacífico cada rincón de este país me llenó el alma con sus costumbres, su gente y su cultura. Realmente esta experiencia superó totalmente mis expectativas en todos los aspectos posibles, fue un viaje INOLVIDABLE  que cambió mi vida para siempre; y estaré por siempre agradecida a la universidad por esta oportunidad  y a su disposición para colaborar en todo lo que sea necesario para fomentar e incrementar estas experiencias de intercambio, así como también para apoyar a los estudiantes que llegan de diferentes países a nuestra casa de estudios -

 





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